Universo

Universo

domingo, 3 de noviembre de 2024

“THE GORGON”. Un delirante pasaporte hacia el romanticismo oscuro y la mitología griega

 


“The Gorgon”, en español “La Gorgona” o conocida también como “La leyenda de Vandorf”, es una película del año 1964 dirigida por el realizador británico Terence Fisher. El género que le fue otorgado es de Horror y consta de una duración aproximada a los ochenta y tres minutos.

     En este ensayo se expondrá una mirada reflexiva a modo de crítica, se abarcará inicialmente un preámbulo introductorio, luego la composición narrativa y artística del film, después el género y por último, el desarrollo de los personajes bajo la concepción ideológica.

     Esta película fue producida por la “Hammer Productions”, esta fue/es una compañía de creación cinematográfica fundada en el año 1934 por Will Hinds, o más conocido como Will Hammer. La connotada productora formó un sello de identidad referida a determinados géneros de cine, tanto como el suspenso, el terror/horror, la ciencia ficción. Géneros que con el pasar del tiempo proporcionaron una popularidad única en la pantalla grande, lanzando al estrellato actores como Béla Lugosi en un comienzo, Christopher Lee, Peter Cushing, entre otros. Esta compañía recibió el gran apoyo de Warner Brothers (conglomerado norteamericano especialista en el rubro) para el mayor surgimiento de la misma. Tuvo su mayor apogeo durante los años 60’, con directores como Terence Fisher, Val Guest, Roy Ward Baker, John Gilling, John Hough, Peter Sasdy, entre muchos más. Se crearon, produjeron famosos films que han pasado a formarse como gloriosos hitos del cine clásico de medio siglo: tanto como “Drácula”, “La Momia”, “La maldición de Frankenstein”, la secuela del “Doctor Quatermass”, “Las dos caras del Dr. Jekyll” como unas de las más conocidas.

     El film está ambientado a comienzos del siglo XX, precisamente en el año 1910. Transcurre la historia en un ficticio pueblo llamado Vandorf, en un país que no se menciona pero que cumple con características centroeuropeas dada su esencia.

     “The Gorgon” posee una estructura que oscila en una constante mezcla, la cual se ve justificada en su narrativa y en su ambientación estética gótica-romántica, en conexión con detalles que hacen mención a la antigua cultura griega del período arcaico.

     ¿A qué se debe esta aventurada mezcla?, bajo simples apariencias pareciese que no existe mucha relación entre ambos conceptos.

     El primero hace referencia al romanticismo oscuro, en inglés “Dark Romanticism”, subgénero literario norteamericano surgido en el siglo XIX a partir del movimiento filosófico denominado Trascendentalismo. También a la novela gótica anglosajona, muy popular en Inglaterra a fines del siglo XVIII y principios del XIX, la cual es conocida por su incorporación de elementos comunes con el romanticismo oscuro. Las obras góticas aspiran comúnmente a inspirar terror a través de la incorporación de elementos macabros, elementos sobrenaturales, casas encantadas, entre muchos más. Literatura que posee todo un universo de elementos que han otorgado una gran influencia al ámbito cinematográfico, se han caracterizado cantidades de películas bajo patrones decorativos y ambientales alusivos. “The Gorgon” no deja de ser un ejemplo de ellas, con elementos insertos en el arte y en la iluminación que hacen alusión a lo tétrico, a la oscuridad, al misterio, a la intriga y por sobre todo, a la elegancia. También contiene una serie de sub-elementos tales como la niebla, los bosques, la luna llena, el clima nublado, los largos senderos desolados, los antiguos cementerios, los castillos abandonados, los árboles carentes de hojas, entre otros.

     El segundo concepto de la mezcla, la antigua cultura griega, proviene de un período histórico sumamente alejado al recién expuesto; nos referimos a un tiempo y a un espacio que se remonta a grandes cantidades de siglos atrás, recalcando a su vez, la distancia geográfica como otro factor que marca disimilitud.

     Es por este motivo que aquella interrogante surge con tremenda importancia de aclaración. Cabe responder la disyuntiva mencionando que esta combinación se debe al tratamiento de la mitología griega en la ficción argumental de la historia, ocupando el antiguo mito griego de las Gorgonas como núcleo interino de la misma, el que se revive y se aplica en una contradictoria época histórica, asimismo, bajo la mentalidad y la psiquis de los personajes que en ella residen.

     Esta notoria diferencia puede parecer incoherente o discordante, pero no es tan así, pues, posee un trasfondo de similitud en sus cimientos bases. Esto es debido a que las historias de seres terroríficos o fantásticos ideadas y escritas por los autores románticos y posrománticos del siglo XIX, entre ellos El conde Drácula o Frankenstein, son sucesoras o herederas de los idearios imaginativos que muchos siglos antes creaban los autores griegos o grecolatinos, como por ejemplo: los monstruos o seres de las poesías épicas grecolatinas, de las narraciones y aventuras de las obras de Homero en sí. El resultado de la comparación es inquietante, original y se puede apreciar en pantalla.

     El mito de las Gorgonas se basa originariamente en tres hermanas: Medusa, Esteno y Euríale, las que aparecen en antiguos registros de las creencias religiosas de la antigua Grecia, siendo Hesíodo quien en el VIII o VII a. C. en su Teogonía – El escudo de Heracles aumenta el número de gorgonas a tres. La utilización para la historia de “The Gorgon” radica en que el espíritu de una de las tres hermanas, la ahora ficticia Megara —mitológicamente, la primogénita del rey Creonte— mora por los alrededores del deshabitado castillo Borski en Vandorf. Ciudad en la que, en los últimos años, han ocurrido una serie de muertes en donde la víctima queda petrificada, remontando también al viejo mito donde el victimario al observar el espantoso rostro de la Gorgona se convierte en piedra. La idea recae en suscitar que su espíritu ha vagado en estado errante a través del mundo y por el pasar de los años.

     El guion bordea desde su comienzo hasta su final la trama recién mencionada, un aspecto interesante que se hace relucir es que se dejan de lado las aparentes contradicciones o pensamientos lógicos que se pueden esperar tener y uno, como espectador, se deja abordar por la fantasía, el terror y el romanticismo de la película. La acción argumental y el desarrollo de los personajes son lo suficiente fuertes como para dejar de lado la razón y dejarse llevar netamente por el fluido dramático. La narración posee un ordenado avance en tanto a la entrega de información, considerando a su vez los diálogos como adecuados y precisos.

     Se hace una breve observación a los tratamientos audiovisuales: la iluminación representa los aspectos sombríos de la ciudad, la utilización de claroscuros, el uso de tenues luces blancas que irradian de la luna, los colores azules de la noche y sombras para marcar los senderos tétricos o el castillo mismo; he aquí la influencia conceptual de la literatura romántica oscura o de la novela gótica anglosajona. En tanto al arte, el esplendor gótico domina la ambientación de los interiores y exteriores. La unión provoca una atmósfera turbia y perturbadora.

     Cabe mencionar que la yuxtaposición de ambas épocas mencionadas en tanto a términos artísticos se ve traslúcida, por ejemplo, en los pilares griegos presentes en un representativo cementerio centroeuropeo, lo cual no es desde luego atípico. Y en ámbitos sonoros con los cánticos hipnóticos que atraen al profesor Heitz al castillo. La película es rica en una gama de símbolos y alegorías cabalísticas que Fisher nos brinda para un deguste atractivo y satisfactorio en tanto al buen gusto y al entendimiento preliminar. Existen también influencias de otros personajes famosos de la Hammer, por ejemplo de “El hombre lobo” con la importancia de la luna llena, sus fases temporales y la amnesia que aparece borrando todo recuerdo vívido de los crímenes.

     En tanto al género de horror, cabe hacer unas observaciones al respecto. El aura energética que envuelve al film va más allá del recurso terrorífico, ya que este manifiesta también sólidas tipologías de género romántico y psicológico. Por lo tanto, no hay duda que este sea uno de los films más preciados del mismísimo director, ya que demuestra la naturaleza y la particularidad que nos describe como seres humanos: nuestras contradicciones, nuestros deseos íntimos, nuestras emociones profundas, nuestros instintos naturales básicos, nuestro poder de raciocinio mediante la ciencia y el discernimiento lógico, en antítesis con nuestra capacidad imaginativa, cuya cualidad permite emprender vuelo a partir de las diversas interpretaciones sobre lo que es la realidad, la ficción o un hecho en particular.

     Esta dualidad, tan pensada y delicadamente armada en la psiquis de los personajes, marca diferencia con el resto de los films de la Hammer, en donde (en la mayoría de los casos) las personas sólo se dejan llevar por los curiosos incidentes que irrumpen la cotidianidad; se muestran las mentalidades de forma superficial, sin un esclarecimiento más profundo de la consciencia y de los pensamientos más recónditos. En cambio en “The Gorgon” el tratamiento psíquico es amplio y se logra captar a cada instante, por ejemplo, en conceptos como la pasión, el delirio, el amor puro, el amor inalcanzable, los celos, la envidia, el miedo, el frenesí, el socorro —como también— la ignorancia de una persona o la ilustración de otra.

     Se podría entonces aventurar que la tipología del film es mayormente “romántica”, un poema que ahonda en lo trágico y en la desesperación ante lo que nos depara el destino. La irresistible atracción de la mirada hacia la persona amada, pero también hacia lo monstruoso, se unifican en el personaje de la Gorgona, reafirmando la noción constante del juego con las dualidades. El terror/horror sólo vendría a cubrir el carácter extraordinario y fantástico que expone en su argumentación y que gira en torno a la médula ya dictada.

     Por otro lado, nos hallamos con la ideología; y bien, ¿qué significa ideología?:

     “La primera suposición es que cualesquiera sean las ideologías, son principalmente algún tipo de `ideas’, es decir, son sistemas de creencias. Esto implica, entre otras cosas, que las ideologías, como tales, no comprenden las prácticas ideológicas o las estructuras sociales (p.ej., iglesias o partidos políticos) basadas en ellas. También implica que una teoría de la ideología necesita un componente cognoscitivo que pueda dar cuenta apropiadamente, por ejemplo, de las nociones de ‘creencia’ y de ‘sistema de las creencias’, dado que de éstas se ocupa la ciencia cognoscitiva contemporánea” (…). [1]

     En otras palabras, la ideología es un conjunto de creencias sistémicas que incorporamos en nuestra mente, patrones que encajan exactamente con lo que podemos definir personalmente en tanto a la realidad que nos rodea. Es definitiva ya que consta de firmes componentes que se basan desde un punto de vista propio sobre las cosas que nos forman o rodean, una visión particular desde un determinado ángulo, idea, conceptos o bases. Y es concluyente ya que las señaladas creencias son consideradas como verdaderas, rechazando otras posiciones y actitudes que puedan llevar lo contrario. Está auto impuesto en nuestra psicología y es lo que nos mantiene vivos en su totalidad. Su origen se sitúa en el interés personal y cómo este puede satisfacer nuestras necesidades más primordiales. Al fin y al cabo cada persona posee un tipo de ideología que lo delimita o diagnostica, trazando líneas de diferenciación; enfatizando de forma inconsciente y consciente cierto parecer sobre el medio que le rodea, posicionando de forma irrefutable determinadas percepciones en tanto a la moralidad, la vida, la forma de expresarse, la política, la cultura, la religión, lo social.

     En cada película o producto audiovisual existente que determinase el desarrollo de un personaje se estaría demostrando una ideología en particular, ya que el personaje puede vivir situaciones o momentos característicos que deberá enfrentar según como solamente él los enfrentaría, dependiendo de su personalidad, de su pasado, de su presente, etc. Su actuar se presentaría de forma inequívoca si logramos conocer las pretensiones y caprichos que llegasen a componer el incorpóreo del mismo.

     “The Gorgon” vendría a contribuir también al inmenso conjunto de películas que acentúan las virtudes o falencias (como quiera llamárseles) que nos definen, pero por eso no deja de ser un ejemplo absoluto de las ideologías que retratan a personajes y a una sociedad determinada. Es por ello que, a partir de lo recientemente explicado, se expondrá un breve análisis sobre los personajes que integran la trama de la película a la cual nos referimos. Cabe recalcar que el análisis se crea en base a inferencias que se rescatan mediante la observación y la interpretación.

     El largometraje comienza con Bruno Heitz y Sascha. El primero es un artista que se desenvuelve en el dibujo y en la pintura, además es hijo de un ilustre profesor de universidad. Bruno se crio con su padre y con su hermano, mas desde muy niño se percató que era diferente a ellos dos, los cuales poseían un feelling más fuerte debido a una variada gama de gustos en común y patrones de personalidad afines. Bruno desde joven se consideró una persona con una gran sensibilidad y con capacidades de poder expresarla mediante el arte. Aparentemente es un chico liberal, artístico e intensamente emocional. Además se puede percibir que tiene principios muy bien impuestos (debido a la crianza de su padre catedrático), concepción que se logra apreciar cuando, al enterarse de que iba a tener un hijo de Sascha, él decide de inmediato asumir su rol de progenitor e ir a contarle al padre de su amante, lo cual habla muy bien de él.

     Por otro lado, Sascha es una guapa joven que posa para las obras o lienzos de Bruno. No se indica si eran pareja o matrimonio, es por ello que se ocupa dicho apelativo. Esta joven tiene un aspecto agraciado, coqueto, de personalidad atrayente. Si nos incorporamos en su intimidad, se puede lograr deducir que tiene un padre estricto o de carácter fuerte, da la impresión que no desea pasar mucho tiempo en su hogar, ya que se suele sentir sobreprotegida por él, y a ella le gusta la libertad. Sobre estos dos personajes mucho más no se puede mencionar ya que su aparición en el film es muy breve.

     El Doctor Namaroff es un hombre que ha dedicado su vida a su profesión; los aspectos de su personalidad dictan a un hombre de mentalidad cerrada e intolerante a la opinión ajena. Él dirige el centro médico del pueblo, es el cabecilla, manda y representa la medicina en la zona, por lo tanto, ese conocimiento alimenta el poder de sus decisiones ya que estas velan por toda la comunidad. Este “poder” lo ha mantenido sobre un importante pilar, es por ello que cualquier opinión externa que planee enfrentar la suya provocaría un quiebre en su cotidianidad y en su credibilidad, por consiguiente, la resguardará a toda costa. Está profundamente enamorado de su enfermera ayudante Carla Hoffman, pero es un amor inalcanzable, ya que ella no le presta ese tipo de atención. Este amor le ha hecho protegerla durante años y guardar información confidencial sobre su verdad, información que ni siquiera ella intuye de sí misma: el doctor oculta sus amnesias en fase lunar y el hecho de la posesión de un espantoso espíritu en su cuerpo. Su amor lo representa de forma dominante, pragmática y algo rígida, a la antigua, y eso a Carla no le agrada, ya que ella prefiere un hombre valiente, aventurero y más joven. El doctor Namaroff siente miedo y confusión porque su intuición sobre los crudos hechos que azotan la ciudad le induce a rechazar su propia concepción de la realidad, la cual es más racional, por lo que se le produce un fastidioso juego mental. Su miedo (a lo extraordinario que intenta rechazar y al hecho de poder perder a Carla) le hace mentir ante sus colegas y la comunidad, por ejemplo: diciendo que los cadáveres petrificados sólo respondían a enfermedades biológicas comunes. De forma obstinada, mentirosa e intolerante, jamás menciona el secreto, incluso, utiliza al ayudante Ratoff y ambos hacen todo lo posible por sacar a quienes puedan obstaculizar el camino. Bajo nuestra percepción se podría indicar que es el personaje más complejo e interesante del film.

     El profesor Heitz, padre de Bruno, es un hombre culto e ilustrado. Su personalidad dicta ser abierto de mente y con apertura a las nuevas ideas. Es un hombre que mantiene la racionalidad y el delirio, y no niega la posibilidad de que todo lo ocurrido tenga relación con antiguos mitos griegos, de los cuales es experto. Su participación en el film es bastante pasajera, pero es el primer personaje que intenta llevarle la contraria a Namaroff, lo cual resulta en vano. Rendido ante la incredulidad de un pueblo ignorante y ante la posibilidad de poder resolver este misterio en soledad, sigue de forma inconsciente un trance producido por curiosos cánticos, lo que le hace ver finalmente el rostro de la gorgona, escribir una carta agonizante y morir petrificado.

     El policía es un personaje más cerrado y con menor tolerancia a nuevas ideas que incluso Namaroff. En la gran mayoría de las ocasiones se describe al profesional de la policía como un hombre terco, sobre todo colocándonos en el escenario de pequeños pueblos o localidades, y esta no sería la excepción. Su puesto le ha mantenido en un pedestal de poder, al igual que al doctor, ya que es el personaje que representa la seguridad. Se observa a un hombre poco ilustrado, inclinado a la hostilidad y a la mecha corta, es decir, a la poca paciencia. Pero a su vez, el miedo también le acosa, ya que él mismo guarda en secreto el estado de los cadáveres, pero a diferencia de Namaroff, sin tener idea alguna de qué o quién puede otorgarles ese horrible final. Por el bien del pueblo decide echar a todo nuevo forastero y dar su declaración de culpabilidad a los primeros chivos expiatorios (inocentes) que sirvan para sostener la difusa realidad de los homicidios en silencio. El pavor a lo desconocido le domina, es tan agudo que incluso niega investigar o ver más allá para encontrar el motivo real. Por ende, también es reacio a las ideas que puedan calar este asunto en más profundidad, además de que, según su parecer, su oficio de guardador social le justifica todo lo anterior para la tranquilidad de la comunidad.

     El juez es también un hombre de aparente poderío, ya sea porque su profesión describe a una persona culta que posee el entendimiento de privilegiados conocimientos. Emplea su trabajo como bien se ha descrito siempre al profesional de las leyes (o en la mayoría de las veces), un tanto irónico, vivaracho, con un manejo verbal desarrollado en tanto a la voz y en tanto a la fluidez léxica. Esa sería su máxima virtud, el poder ser astuto y esquivo (cuando se desea) con las palabras. Decide culpar de chivo expiatorio al joven artista Heitz, tomando en consideración su apresurada y lapidaria decisión para la condena postrera. El juez tiene un compromiso de tomar las decisiones graves o ser la voz de la sociedad, pero pese a ello, también es cerrado a la apertura de otros planteamientos. Es un personaje que aparece sólo en la escena del juicio, pero dice bastante de sí mismo, tal vez lo que él siente, más que terror, es indiferencia, mientras no le ocurra nada a sí mismo, perfecto.

     Carla Hoffman es la preciosa ayudante de Namaroff, la cual es delicada, femenina e inteligente. Posee una intrigante y misteriosa apariencia, con una mirada que expresa intensidad y provoca atracción. Es una joven profesional con apertura a los nuevos juicios o creencias, siempre mostró su preocupación por el estado de los cadáveres, pero nunca pudo hacer mucho por intentar esclarecer el motivo, ya que su superior y enamoradizo Namaroff se lo impedía. Es por ello que mantiene su curiosidad y preocupación en privado, sino hasta que llegan los Heitz y observa en ellos una esperanza de poder encontrar solución al enigma, pero siempre manteniendo la salvaguardia, nunca exponiendo su curiosidad en público. A Paul Heitz, hermano de Bruno e hijo del profesor, le menciona la pesadumbre que vive y la comparten, he aquí donde se denota su intelecto y cautela en tanto al saber en quién confiar. Ella no está enamorada de su superior, pero si se enamora de Paul, de su espíritu aventurero, fortaleza, o de su capacidad para no dejarse llevar por el miedo, símbolo del hombre no cobarde, un joven que lucha por sus ideales. Lamentablemente la pobre chica era poseída por el espíritu de Megara, sin saberlo, perdía la memoria después de cada crimen, existiendo un intercambio inteligente del espíritu entre su vagancia en estado errante y la posesión corporal a Carla.

     Paul Heitz es aventurero, aguerrido, luchador y con un gran ímpetu en descifrar el misterio, con el fin de encontrar respuesta a la muerte de su hermano y de su padre. Se enamora de Carla, pero ella desea huir, en cambio él decide quedarse para descubrir la verdad. Hijo de profesor, parece un joven culto, amplio de ideas y de criterio, un joven ilustrado que va a la universidad en Leipzig, se aprecia como el ejemplo de hijo de Heitz padre debido a sus gustos afines ya nombrados. Paul lucha hasta la muerte con Namaroff por el amor de la joven, pero es solo el primero quién se entera visualmente antes de fallecer de la cruda y triste verdad de los hechos. Cabe mencionar e incluso aventurar que la lucha con el doctor va más allá de Carla, puesto que recae en una lucha personal de ideologías distintas.

     El profesor Meister es una persona ilustrada, un hombre docto tanto como Heitz padre, ambos profesores de Universidad pero con distintas áreas académicas. Se ve un hombre serio, racional, con apertura a las nuevas creencias y posibilidades, por lo general prefiere ver ambas caras a la moneda antes de sacar conclusiones, no se cierra con obstáculos ideológicos, más bien su ideología es la de la investigación para llegar a un fin claro, conciso y concreto; aunque la idea que haya proporcionado el cierre al asunto haya sido contra sus costumbres, pues esta será aceptada una vez que haya servido de forma necesaria. Es un personaje aliado de Paul, le sigue y le ayuda durante todo el proceso en el cual intentan hacer que los habitantes del pueblo y los profesionales del mismo asimilen la posibilidad de que el misterio tiene una procedencia abstracta. Pero la mala recepción de la gente a un ideal que corrompe lo que se tenía entendido como real es mal recibida y se hace notar.

     Ratoff, el ayudante y cómplice del doctor, es un hombre de apariencia hostil, que responde con la fuerza bruta más que con la razón, es impulsivo, exaltado e irreflexivo. Se da a entender que no tiene ningún respeto hacia la humanidad o los derechos valóricos, pues, se interpreta que él fue quién golpeó a una mujer loca dándole la muerte; además se ve explícitamente cuando intenta matar a Paul por encargo del doctor, quién lo maneja y lo utiliza para hacer el esfuerzo corporal que sus pensamientos atañen. Se observa que es ignorante a la verdad y que su miedo se disimula en su arrebatado y nervioso actuar.

     En tanto al pueblo, ya ha quedado clarificado si se extrae de cada uno de los personajes la inferencia más apropiada que le describa. El odio a los forasteros y a quienes toquen la delicada fibra del terrorífico misterio que domina la ciudad es suficiente para actuar con antorchas y con el instinto animal básico. Bajo esa óptica, un ideal procedente de otro sitio en una cuestión tan susceptible puede ser sumamente perjudicial y sólo puede atraer más problemas, es mejor dejar las cosas como están o encontrar una solución parche que pueda tranquilizar las pasiones y bajar los decibelios al pánico. La mejor forma, para el pueblo, es confiar en las autoridades, dejarles los asuntos que requieran más trabajo físico o mental, además de no inmiscuirse en asuntos de fuerza mayor y cuidarse lo más posible, es mejor cruzar la cuadra para no esperar la muerte al final de la esquina y demostrar que nada ha ocurrido.

     Como conclusión a este ensayo, se desea dar una reflexión sobre un importante personaje que al parecer puede quedar siempre atrás, no obstante y no del todo satisfecho con esta situación, se desea exponer un análisis sobre Megara. Un espíritu que vaga por el plano físico sin rumbo alguno, en donde pareciese que la percepción del tiempo es totalmente difusa, pero acometiéndonos a las leyes que controlan la dimensión física, entonces el tiempo y los siglos han transcurrido de la forma que todos conocemos: lenta y con el rígido “tic-tac”. Ha sigo larga y tediosa la subsistencia de Megara, sin tener mucho que hacer es preferible divertirse o comprometerse en situaciones de un mundo que no le corresponde, de un mundo compuesto por seres encarnados en vehículos físicos, de espíritus encadenados a vehículos materiales que sólo cumplen dicha función bajo el mandato del creador. No debe ser fácil la “vida” de Megara, pareciese que los símbolos de la femineidad presentes en el film le dotan de todas las características emocionales que puede llegar a tener una mujer terrena. La muerte es su precedente y es lo único que atrae para sí. En fin, pareciese que “The Gorgon” se presta para muchas interpretaciones y es más trágica de lo que parece, ya que nos revela conceptos en situaciones extremas y llevados más allá de los límites ordinarios.

Autor: Felipe De Lucas Arellano

Año original: 2013

Última revisión: 25 de noviembre 2022

NOTA:

[1] Van Dijk, Teun (abril-junio 2005). “Ideología y análisis del discurso”. Universitat Pompeu Fabra, Utopía y Praxis Latinoamericana, Barcelona, España, Afio 10. N° 29, p. 10.




sábado, 2 de noviembre de 2024

La Ilustración para Immanuel Kant

 



Autor: Felipe De Lucas Arellano


¿Cuál es el pensamiento de Immanuel Kant, filósofo y científico prusiano, sobre la Ilustración?

     “Una época no puede obligarse ni juramentarse para colocar a la siguiente en una situación tal que le sea imposible ampliar sus conocimientos (sobre todo los muy urgentes), depurarlos de errores y, en general, alcanzar en la ilustración. Sería un crimen contra la naturaleza humana, cuyo destino primordial consiste, justamente, en ese progresar” (Kant, “¿Qué es la Ilustración?”, p. 22).

     Toda época tiene responsabilidades, una de las principales consiste en dejar apertura al campo de estudio de la naturaleza humana —en todas sus formas, sean científicas como religiosas— a las épocas del porvenir. No es debido estrechar los límites del conocimiento, ni mucho menos restringir ‘lo que debe y no debe saberse’, o ‘lo que debe y no debe estudiarse’, esto es actuar en contra del ser humano; por lo demás es perjudicial, porque al reglamentar la forma y el fondo solo limitamos a nuestros sucesores, estos poseen el derecho primordial de elegir las vías de su saber, ajustándose al carácter de la época. Por su parte, este procedimiento siempre es ideal si porta sobre un estandarte el emblema de la libertad. Para conducir este pensamiento Kant aborda una serie de conceptos que nos serán útiles para visionar su núcleo:

     Entendemos por libertad al abandono del yugo de la comodidad, en palabras de Kant, “la ilustración es la salida del hombre de su autoculpable minoría de edad” (p. 17), para esto utiliza el término Unmündigkeit que dentro de la amplitud del idioma alemán puede traducirse como “inmadurez”, “no-emancipación”, o “minoría de edad” como fue traducido en este caso. Con esto el autor desea exponer la escasez de motivación del ser humano de su época (aunque este juicio es muy aplicable en nuestra época actual) de ir más allá de sí mismo, puesto que evita descubrir al mundo y su yo, mas prefiere quedarse estático y ser un simple receptáculo de la ‘verdad’ de otros, sean personas como instituciones. También entendemos desde Kant que el término Mündigkeit es la meta a alcanzar, ya que si desglosamos su etimología al castellano nos encontramos con “emancipación”, “mayoría de edad”. Pero, ¿emancipación de qué? se preguntará el lector, podemos responder a esta interrogante con la máxima de Kant: “¡ten valor de servirte de tu propio entendimiento!” (p. 17), el que no se sirve de su potencial se mantendrá siempre como un “menor de edad”, y poco influjo tendrá en el mundo que le rodea, más podría ser parte del mismo problema y no de la solución. “Pocos son los que, por esfuerzo del propio espíritu, han conseguido salir de esa minoría de edad y proseguir, sin embargo, con paso seguro” (p. 18). Toda fuerza movilizadora de la conciencia requiere de pensamiento, voluntad y acción.

     Más adelante se refiere Kant a los tutores y escribe que acabarán sometiéndose al mismo problema siempre que sea restringida su libertad de cuestionamiento; vemos que las instituciones de poder solo buscan frenar el actuar. Un docto que participa del uso privado de la razón será igualmente cómplice. Un docto o tutor es verdaderamente libre cuando puede separarse de la razón privada, tomando el conocimiento y transmitiéndolo a su manera, inteligentemente y luego de arduas revisiones; tiene el deber de comunicar los defectos del símbolo que representa, incluso generando propuestas de mejora.

     Haciendo una paráfrasis de Kant, podemos aseverar que ignorar la Ilustración en pro de la personalidad significa violar y pisotear los sagrados derechos de la humanidad (p. 23) esto se vendría a transformar, entonces, en una responsabilidad de orden personal. Kant nos invita a rechazar los acuerdos que eternicen los símbolos, acuerdos incompetentes, ultrajantes, y nos propone aventurarnos en la forja de un nuevo entendimiento, justificado en el combustible del espíritu personal, esto nos llevará por una vía diferenciadora, nos permite encarnar la libertad y poder cuestionar la estructura de las sociedades, haciendo valer el uso público de esta fuerza movilizadora. Este proceso nos lleva al progreso, a la apertura del conocimiento que es a su vez un legado de los siglos predecesores. Si esta dinámica se encuentra limitada, la siguiente época se hallará con una trampa a esquivar, con obstáculos que podemos evitar, al fin y al cabo, siempre debemos pensar en el beneficio del ser humano. Kant abordó su ejemplo desde una perspectiva religiosa, porque en lo que atañe a las artes y las ciencias “nuestros dominadores no tienen ningún interés en ejercer de tutores sobre sus súbditos” (p. 24). Y esto también porque “la minoría de edad en cuestiones religiosas es, entre todas, la más perjudicial y humillante” (p. 24).

     Solo finalizar acotando que los hombres abandonan gradualmente el estado de rusticidad por su propio trabajo, siempre que no se intente mantener de modo artificial en esa condición que imposibilitó su libertad. Todo orden preponderante debe dejar libre a los ciudadanos y especialmente a los doctos para que hagan observaciones públicas acerca de las deficiencias de dicho orden, esto debe aplicarse de sobremanera hoy en día en ciertas naciones en donde se evita la participación del pueblo y se toman las decisiones en los cuartos oscuros de las gobernaciones. No obstante, hay que ser cautelosos, porque “un mayor grado de libertad ciudadana parece ser ventajosa para la libertad del espíritu del pueblo y, sin embargo, le fija barreras infranqueables” (p. 25). Kant propone que alimentemos nuestra vocación al libre pensar como si de una semilla se tratase, fecundada en la naturaleza interior del espíritu personal. Este proceso gradual repercutirá en el sentir de las gentes, receptores de nuestro afán de superación; esto se transfiere —a través de un especial magnetismo— a las ideas del espíritu colectivo, generando adhesión al proceso de trascendencia (pasar de la minoría a la mayoría de edad) que hará valer finalmente la dignidad de los pueblos. Dar el ejemplo y de forma natural habrá cambios a nivel social.

*Fuente original: Beantwortung der Frage: Was ist Aufklärung? (1784), ensayo de I. Kant.

*Fuente utilizada: Immanuel Kant (1724-1804). Respuesta a la pregunta: ¿qué es la Ilustración?, pp. 17-25. Autor, compilación y año desconocido.

*Imagen: Print published in London 1812; extraída de britannica.com


Año original: 2019

Última revisión: 24 de noviembre 2022


viernes, 1 de noviembre de 2024

Los números 1, 2, 3 y 4 en cosmogonía y filosofía mística

 

Autor: Felipe De Lucas Arellano

Nota: este artículo se subió hace unos nueve años a este mismo blogger, pero para esta ocasión ha sido revisado y perfeccionado. A su vez, lo leí e hice una charla ampliada sobre el mismo para los seguidores de YouTube (@psicodivum), la cual se puede observar en el siguiente link.

LINK: Los números 1, 2, 3 y 4 en #cosmogonía y #filosofía #mística / #historia #cosmovisión


***

La marcha progresiva de la creación cosmogónica, por ejemplo, desde la concepción pitagórica, está representada por números. Cuando del 0 se llega al 10 se completa un primer ciclo creativo macro-cósmico. Lo mismo ocurre en el ser humano, puesto que tales números determinan los niveles de avance profundo en las materias; estos números jerarquizados reflejan el ejercicio progresivo de la conciencia que evoluciona gracias al estudio de la mística. En una primera instancia de acercamiento a estos estudios es deber comenzar con los números 1, 2, 3 y 4, los primeros representantes del Origen de los Tiempos. Al ser los números que otorgan la Gran Iniciación a las manifestaciones trascendentales existentes, son los que indudablemente deben ser comprendidos en la primera etapa de adepto. El conocimiento e intuición del 0 se reserva normalmente para más adelante.

Número 1

     Más allá de todo lo observable con los aspectos sensoriales físicos, de todo lo que la mente nos indica como supuestos verdaderos y de lo que creemos como un final en todos los órdenes posibles, existe una realidad infinita que está fuera del tiempo, del espacio y de cualquier tipo de medición científica humana. Esta realidad ha existido desde el comienzo de los tiempos y permanecerá hasta el fin de ellos, sin poder determinar, propiamente tal, su “comienzo”, ni el advenimiento de un eventual “final”.
     Al conocimiento de esta génesis se le denomina con el apelativo de Sacro o Sagrado y es a la que la religión aspira en la verdadera acepción del concepto. Esta unidad absoluta ha sido estudiada bajo múltiples senderos o diversas interpretaciones que varían, en la mayoría de los casos, según la cultura y las épocas. Aunque aparentemente existan diferencias, todas las religiones poseen al unísono el mismo objetivo en común, que se caracteriza por alcanzar una relación de correspondencia y fusión con dicha entidad. Llámesele Tradición (o lo que es Tradicional) a esta unión indisoluble de carácter sagrado y que es susceptible de ser transmitida.
     El número Uno es esta Realidad Suprema que abarca al Kosmos en su totalidad —pues éste habita dentro de la misma—, también se le denomina como el Todo, el cual es omnisciente, omnipresente y omnipotente (digo ‘Kosmos’ para rememorar el Kybalión, donde ‘cosmos’ se escribe así). El Todo se auto-sostiene, permaneciendo inmóvil e inalterable. Su constitución es eterna, por lo tanto, no posee un instante de nacimiento ni uno de expiración; ni un punto de partida ni un punto final, siempre ha existido y siempre existirá, su tránsito es indeterminable. Al Todo se le han otorgado muchos nombres, uno de ellos es el de Dios.
     Se modela como un punto en el centro de un círculo. La irradiación de dicho punto geométrico universal en línea recta descendente clarifica la facultad de Acción o Actividad Formadora-Creativa. El número Uno como línea recta ascendente es la representación de nuestros esfuerzos por alcanzarlo, es el despertar de la divinidad que nos re-conecta con su magno reino de Absolutividad.

Número 2

     Es la manifestación dual de la unidad. El número Uno es el Padre como eterno principio masculino y fuerza positiva, sin forma, impersonal, inefable, simbolizado por el sol. El número Dos, vendría a ser la Madre Divina, eterno principio femenino y fuerza negativa, nacida como un desdoblamiento de la Causa Primera. Es la femineidad receptora y productora de toda la naturaleza, simbolizada por la luna. Los egipcios le llamaban Isis “la Gran Maga o diosa Madre”, bajo el velo de su rostro se esconden los grandes misterios de las edades, ningún mortal ha apartado el velo que le cubre. Representa la dualidad aparente de todos los pares de opuestos existentes, desde los cuales ilimitados ejemplos se propagan hasta el infinito. Es el desarrollo de los distintos grados entre los extremos de una línea recta, por ejemplo, la luz y la oscuridad son dos manifestaciones de un mismo fenómeno, son idénticos, sólo difieren en su escalón vibratorio. Aun así es indeterminable la escala de graduación ya que es imposible verificar donde comienza uno y/o termina el otro. Este espectro dualístico se ve representado en las dos columnas J:. y B:. del Templo del Rey Salomón, entre una y otra reside el Gran Arcano.
     Entonces, astrológicamente, el número Dos es el sol y la luna; por otro lado, en el Tao los dos elementos fuego y agua son los principales de la vida: el primero nos lleva a ascender, a buscar la unión con lo Superior Trascendente, y el segundo, a atraer hacia abajo, transformando lo trascendente en inmanente.

Número 3

     Corresponde a la parte del Génesis en la que dice: “Dios dijo hágase la Luz y la Luz fue hecha”. Deriva de la lengua latina trinum o tiubium, es el primer número impar, se compone por la reunión de tres unidades: del Uno como la unidad y del Dos como el primer número par. Cierta rama del esoterismo revela que el número Uno no se puede considerar como impar, ya que, al ser unidad y origen, no puede ser cantidad, por ende, la primera cantidad es el número dos.
     A lo largo del recorrido de la historia la cifra mágica Tres ha poseído una poderosa connotación sagrada y mística alusiva a la perfección; Aristóteles consideró que contiene en sí el principio, el medio y el fin. Platón lo consideró como la imagen del Supremo en la triple síntesis dimensional de materia, espíritu e intelecto. Se le da gran importancia en la mitología romana y griega, como también en la de los caldeos, druidas, judíos, esenios, egipcios, tradiciones asiáticas, entre otras. Es el Ternario que corresponde a la armonía perfecta y equilibrada de todos los seres y todas las cosas, es el punto de balance entre las fuerzas centrípetas —Principio de Contracción— y centrífugas —Principio de Expansión— que se resuelven en la perfecta proporción Universal.
     Por consiguiente, este número, conforma una de las principales bases de la aritmética y es de alto poder cabalístico. Secretamente, gobierna las íntimas regiones de la conciencia humana. Poseedor de una virtud secreta por los antiguos filósofos y matemáticos, la Ciencia de los Números tenía como única base para sus diferentes operaciones la cifra 3.
Según el ocultismo, el ternario se aprecia en los tres mundos: el elemental, el celeste y el intelectual; en el universo existe la materia, el movimiento y el espacio; al tiempo se le conoce como base de medida en presente, pasado y futuro; las potencias espirituales del hombre son la memoria, el entendimiento y la voluntad, encontrándose dotado de cuerpo, alma y espíritu; desde una visión superior, los atributos innatos del Ser Supremo son infinidad, eternidad y sumo poder.
     Por lo tanto, el número 1 es el Padre que está en secreto, la Mónada desde la cual nace la Madre Divina o número 2, la que a su vez se desdobla en el número 3 que es Padre, Madre e Hijo —Positivo, Negativo y Neutro—. Es la divinidad inmortal que habita en cada ser viviente y que a su vez se desdobla en el alma anímica que todos poseemos. He aquí Osiris como el padre, Isis la madre y Horus el hijo en una parte de la cosmogonía de la Heliópolis egipcia. En alquimia, estos son los 3 elementos principales dentro de la Gran Obra universal: azufre, sal y mercurio, componentes para el oro espiritual o piedra filosofal interna. El número 3 se ha representado vastamente en la historia del arte, es la Urania-Venus de los griegos y conocida en el famoso cuadro “El Nacimiento de Venus” de Botticelli.
     En la religión católica el 3 es una llave que revela secretos bastante poderosos sobre la metafísica intrínseca de su núcleo; con ello, no olvidar a los tres grandes fundadores de la historia religiosa: Moisés, Jesús y Mahoma. Por otro lado, el número se sigue repitiendo, vemos los estados sólidos, líquidos y gaseosos de la física; los tres reinos naturistas: animal, vegetal, mineral (…). Resultaría eterno clasificar la enorme cantidad de aplicaciones ternarias que aparecen en la naturaleza, ciencia, química, física, matemáticas, ocultismo, astrología, religiones, arte, música, etc.
     En Masonería este número se repite a lo largo de toda su ritualística, para ser breve solo mencionaré el emblema de Libertad – Igualdad – Fraternidad, en la marcha, los golpes, los tres deberes del testamento, los tres viajes, las tres cualidades vistas en las tres luces y en tres columnas, más otras repeticiones ternarias a lo largo de diversas ceremonias. Tiene una importante manifestación en logia, ya que tres maestros forman un triángulo; que cinco, tres y dos, logran una logia para gobernar; y que siete, tres y cuatro, la hacen justa y perfecta.

Número 4

     Es el arquetipo de la totalidad y cuaternidad del Uno. Apareció en las visiones de los profetas Ezequiel, Daniel y Enoch; de entre los números simbólicos el cuatro es el que tiene la mayor cantidad de asociaciones. Algunas de sus relaciones son las siguientes. Con los cuatro elementos: tierra, agua, aire, fuego; los cuatro evangelios: Mateo, Marcos, Lucas, Juan; los cuatro Vedas: Rig, Sama, Láyur, Átharva; y principalmente con el cuadrado y la cruz. Los cuatro ángulos de la cruz representan los cuatro puntos cardinales de la Tierra: norte, sur, oriente, occidente; las cuatro edades: oro, plata, cobre, hierro; las cuatro fases de la luna: nueva, cuarto creciente, llena, cuarto menguante; las cuatro estaciones del año y los cuatro caminos: arte, filosofía, ciencia y religión. Por otro lado, se relaciona también con los Ríos del Paraíso, las cuatro letras del nombre de Dios: Y-H-V-H; las edades del hombre: infancia, juventud, madurez, vejez; las cuatro cualidades alquímicas: frío, seco, húmedo, caliente; las cuatro funciones psicológicas según Jung: intuición, sensación, pensamiento, sentimiento; y las Cuatro Nobles Verdades del fundamento filosófico budista. Volviendo con la cruz, esta revela la “Cuadratura del Círculo” que es la clave del movimiento perpetuo que está sostenido por la energía del Tercer Logos, ya que si ésta dejara de fluir el movimiento perpetuo perdería su estabilidad, provocando una catástrofe a nivel cósmico.
     El Cuatro es la brújula de orientación en el plano tridimensional, ha de venir a instruirnos en el recorrido iniciático, es el poder de la conservación en el tiempo y la estabilidad del equilibrio ternario. El cuatro fusionado vuelve a representar el número uno, ya que mediante esta esfera puede el Todo reproducirse en la infinita variedad de sub-manifestaciones que he nombrado, 4: (1 + 2 + 3 + 4 = 10) encontramos que (10 = 1 + 0 = 1), volvemos al origen.

Conclusiones

     Ha resultado muy interesante la realización de este trabajo, apasionante fue percatarse como todo está inter-relacionado. Ir encontrando respuestas a un inicial torbellino de imágenes y conocimientos resulta muy satisfactorio. Vale decir, a modo de término, que el Tarot va representando cada uno de los números vistos: el Mago, el primer Arcano Mayor, vendría a ser la unidad, la Sacerdotisa es la dualidad, la Emperatriz el ternario y el Emperador el cuaternario. Todos los simbolismos antes descritos están plasmados en las imágenes de los naipes y muy hermosamente en su versión egipcia.

F. D. L.


Año original: 2015

Última revisión: noviembre 22 de 2022


jueves, 31 de octubre de 2024

Convivencia Laboral: el respeto como base de las relaciones / Psicología laboral, organizacional


Autor: Felipe De Lucas Arellano

Nota: una entrada de estas características no combina mucho con el espíritu que ha tenido este blogger desde sus inicios, pero he decidido publicar tan solo de vez en cuando textos de otras áreas o disciplinas para mantener actualizada esta página. Por ahora, y como también cambió su nombre, prefiero publicar que abandonar. De todos modos, la charla tiene elementos místicos implícitos, solo para los oyentes o lectores entendidos.


***

El siguiente texto es una charla que tuve ocasión de dictar este mes sobre Convivencia Laboral, puede ser útil para todo visitante interesado en la teoría, funcionamiento y perfeccionamiento de ese concepto tan importante e indispensable para el bienestar psicológico y físico de los trabajadores de toda empresa.

1

CONVIVENCIA LABORAL: EL RESPETO COMO BASE DE LAS RELACIONES

CUIDÉMONOS PARA CUIDAR A LOS DEMÁS

MUTUAL DE SEGURIDAD / CAPACITACIONES.

RELATOR: PSICÓLOGO FELIPE DE LUCAS ARELLANO

Objetivo:
“Entregar información y herramientas sobre conceptos claves para potenciar una convivencia laboral sana y basada en el respeto”.

Para: [empresa protegida], parque industrial Curauma, Valparaíso,

8 de noviembre de 2022.

2

     Claramente, el objetivo que hoy nos reúne y que me hace dictar esta charla es conversar sobre el sentido de la convivencia laboral, la cual es vital como pilar o base de todo trabajo. Es un fenómeno inevitable la relación interpersonal en un trabajo, por consiguiente, por el bien y la salud de uno mismo, así como del otro, es que esa convivencia debe ser lo más sana posible. Debe ser siempre constructiva, no solo para la empresa en cuestión a la cual se brindan los servicios, sino que esa convivencia es finalmente por uno mismo.
     Deben comprender en esta primera diapositiva la importancia del ‘yo’ como individualidad y del ‘otro’ como individualidad. Las relaciones entre el ‘yo’ y el ‘otro’ deben ser lo más perfectas e idóneas posibles, porque así se pueden construir grandes cosas, no solo proyectos empresariales, sino también amistades, afectos (relaciones afectuosas) o de amabilidad. Todas permiten crecer, mejorar como personas primero y después mejorar el aura del grupo.
     La sintonización y la armonía es fundamental, primero en nosotros mismos (ustedes) y después con el otro (el grupo que tenemos todos en frente). Una relación grupal armoniosa, constructiva y apropiada permite lograr grandes metas, cosas y por sobre todo estimula y atrae la calidad de vida, así como el bienestar tanto físico como mental.
     Hoy está más que comprobado que el aspecto mental, metafísico de la conciencia afecta sobre el cuerpo. Pensamientos, sensaciones, emociones saludables logran mantener un cuerpo sano, y, de hecho, promueve la vitalidad. La salud del cuerpo físico depende en un amplio modo de la salud de la esfera mental. Esto en una buena medida. Tampoco podemos dejar de negar jamás la influencia del cuerpo físico sobre la mente, que fue el único sustento de la medicina por 1000 años continuos, pero que hoy comparte su importancia con la mente.
     Pero dirigiéndonos por ahora netamente a la esfera mental, esta debe estar tranquila, libre de estrés, todo producto de un esfuerzo y trabajo constante en mantener pensamientos y comportamientos positivos que atraigan felicidad y no desdicha.
     Mantener un buen ambiente laboral, con todos los buenos recursos que la inteligencia posee, permite lograr un ambiente sano, agradable, armónico, pacífico, constructivo, motivante y estimulante. Esa es la meta de todo equipo humano que trabaja en un punto geométrico y tiene metas por cumplir.
     La sana convivencia laboral, ensalzada y construida de forma consciente, repercute en la salud mental de cada trabajador por separado. Permite que cada individuo crezca personalmente sin obstáculos, tampoco sufrimientos, y lo mismo con el estrés.
     Insisto, ese es el ideal que toda cultura laboral amerita. Y la base originaria de todo ello parte desde el: RESPETO.

3

     Ya ha quedado claro que la ‘convivencia laboral’ y sus efectos son sinónimo de calidad de vida, de bienestar psicológico, mental, y por ende físico (la sana o adecuada convivencia).
Estudiemos ahora el porqué de esto.
     Como dice de manera muy simple y esquemática este cuadro, el concepto más valioso además del respeto es la IGUALDAD. Este último, un tanto abstracto, debe ser materializado en todo ambiente en el que estemos insertos, sea de cualquier tipo. Pero ahora estamos centrados en el laboral.
     Para comprender que es la Igualdad, debemos primero asumir que todos somos diferentes, todos tenemos una individualidad y personalidad única, no existe muy probablemente otra persona idéntica, eso nos hace a todos especiales. Pero lo complejo es tener que interactuar con otras individualidades en numerosos entornos, esta interacción es lo que se denomina ‘relaciones inter-personales’.
     Mientras que la relación con uno mismo de forma personal se llama ‘relación intra-personal’.
     Asumir lo primero que he dicho, que todos somos diferentes, aceptándolo con sabiduría, madurez y responsabilidad, permitiendo el sano flujo de pensamientos e interacciones respetuosas, es lo que permite el desarrollo de la Igualdad.
     En ese ‘ser diferentes’ a veces pueden no identificarse con el otro, pueden tener opiniones o perspectivas diferentes, pero estas pueden ser trabajadas, perfeccionadas, todo por medio de la amabilidad, del reconocimiento de sus derechos, de su dignidad, de su experiencia de vida. Toda relación negativa puede transformarse en positiva. Esa es la equivalencia que da pie a la Igualdad. Para ello se pueden servir de la dialéctica (lo positivo de lo negativo).
     Todo lo contrario es marcar la diferencia entre el uno y el otro, sin aceptar nada de lo recién comentado, eso no permite la igualdad, de hecho solo la desigualdad. Predominan prejuicios, estereotipos y discriminación; no hay ningún interés en entender al otro. No hay diversidad, las relaciones interpersonales no funcionan.

4

     El problema que se suscita en la lámina anterior, al no aceptar la igualdad, la equivalencia, el respeto hacia el otro, su dignidad y reconocimiento de sus derechos inherentes, en un grado bastante avanzado alcanza el conflicto y la violencia. Que no solo puede ser física, sino verbal y comunicacional, entre otras formas de manifestación.
     Pero aquí me gustaría marcar una diferencia: el concepto de ‘conflicto’ se manifiesta apenas con actos o intercambios muy simples, no es necesaria una gran cantidad de evidencia para percatarnos que se ha iniciado un conflicto, este puede escalar pues tiene grados. Con esto quiero decir que un mal trato, venga solo de parte de una persona hacia otra, de tres personas que no logran complementarse o de un grupo más amplio que participa en la problemática, estamos siempre hablando de un conflicto.
     Por otro lado, la violencia remite a algo mucho más avanzado que el mero conflicto. Existe violencia cuando no se ha podido superar, controlar, corregir los conflictos base. Aunque por eso tampoco pueden (ni deben) minimizarlo, tampoco bajarle el perfil en ningún caso, porque incluso un pequeño acto, nimio, una palabra, una mirada, puede estar cargada de violencia.
     Conflicto y violencia se estudian y evalúan se diferente manera. Pero siempre estamos ante el “caos”, y lo que todo ambiente laboral necesita es el “orden” constructivo y edificador.
     Para superar en el ambiente laboral todo conflicto, es decir, estas situaciones que surgen de confrontación o desacuerdos no violentos, de antagonismos originados por las distintas perspectivas que se tienen sobre un asunto (que tienen los miembros de un equipo o ambiente laboral), es necesaria la Negociación y con ello la Conciliación de Intereses.
     Todo para evitar a tiempo la violencia y el mobbing.
     El concepto de ‘mobbing laboral’ es el acoso laboral, que hace referencia tanto a la acción de un hostigador u hostigadores conducente a producir miedo, temor, desprecio o desánimo en el trabajador afectado hacia su trabajo, como el efecto o la enfermedad que produce en el trabajador.
     Es el conjunto de acciones continuadas de violencia psicológica injustificada (insultos, humillaciones, menosprecios, aislamiento, difusión de rumores, etcétera), y a veces incluso física o sexual (que cargos superiores, compañeros de sección u otros ejercen sobre la víctima).
     Todas estas conductas se realizan de forma consciente, abusiva y premeditada con el objetivo de degradar el clima laboral de la víctima de modo que sienta miedo al ir a trabajar y que acabe por abandonar el puesto de trabajo.
     Esta persona o grupo de personas recibe una violencia psicológica injustificada a través de actos negativos y hostiles dentro o fuera del trabajo por parte de grupos externos, pero en la mayoría de los casos grupos internos (acoso horizontal, entre iguales), de sus subalternos (en sentido vertical ascendente) o de sus superiores (en sentido vertical descendente, también llamado bossing).
     Esta violencia psicológica se produce de forma sistemática y recurrente durante un tiempo prolongado, a lo largo de semanas, meses e incluso años, y al mismo tiempo en ocasiones se añaden accidentes fortuitos y hasta agresiones físicas en los casos más graves.
     También se define como una situación de acoso muy prolongada en el tiempo. Además de enfermedades o problemas psicológicos, puede desembocar en situaciones bastante extremas otros daños.
     Lo que se pretende con este hostigamiento, intimidación, perturbación (o todos esos conceptos a la vez) es el abandono del trabajo por parte de la víctima o víctimas. O bien el sometimiento completo del trabajador.

5

     (Véase diapositiva).
     Ahora, para mejorar todo lo anterior, los ‘caos’ que surgen cuando se ha perdido el norte de la convivencia laboral sana (y esto mismo lo pueden ocupar para cualquier tipo de ambiente en el que participen, pese a que hoy hago un énfasis en lo laboral), es necesario el sabio uso de VALORES.
     En la diapositiva solo se nombra la responsabilidad, respeto, honestidad, lealtad, pero podríamos sumar muchos más.
     Estos pueden ser adquiridos y practicados sin importar la educación o cultura que se haya recibido, sin importar el rango etario (edad) que se tenga. Nunca es tarde para ocupar los buenos y antiguos valores, o de adquirir y trabajar con otros nuevos y actualizados.
     Los valores permiten “traer el orden al caos”, permiten armonizar el ambiente laboral, mejorar los tratos, se recupera la convivencia laboral sana, se crea un ambiente interpersonal adecuado, positivo e incluso saludable, que es la meta a la que todos deben aspirar siempre.
     Todo eso trae descensos considerables de estrés que afectaban a la salud mental, con ello también se cuida la salud física.
     Si bien las relaciones pueden estar aparentemente rotas y densas, hay que hacer un esfuerzo en reparar los daños ya hechos. Eso será siempre bien recompensado. No tengan miedo, tampoco desánimo para reparar esos daños, el solo acto de querer mejorar, cambiar de piel, transformar el ambiente con buena voluntad y espíritu grato, los convierte en agentes de la armonía, la madurez y la sabiduría.
     Para eso hay que dejar de lado también el orgullo, la vanidad y otros sentimientos cercanos al “ego”, según como lo entendemos occidentalmente. Hay que pensar en el otro, en su dignidad, valor intrínseco, incluso en su familia, en su pareja y más. Y con ello CEDER.

6

     (Véase diapositiva).
     Y bueno, inicié esta charla citando el respeto, que dije sería tocado más adelante. Ahora es el momento idóneo para ello, pese a que se encuentra implícito a lo largo de toda la presentación.
     Todo parte de la base del respeto a uno mismo, solo así se podrá respetar sumamente bien al otro (dicen muchos teóricos e investigadores sobre el tema). Pero yo no niego que también pueda ser al revés, es decir, pueden empezar respetando al otro primero y después a sí mismos personalmente. Todas las personas tienen modos diferentes de proceder con su conciencia, lo que varía según normas de otro tipo (como las de crianza, educacionales, sociales y culturales).
     El respeto hacia el otro por ser una entidad diferente a uno mismo es lo ideal, pero también se comparten muchas cosas inmanentes en común. Los seres humanos son en sí iguales, todos tienen cuerpo y mente (o alma), todos merecen los mismos derechos fundamentales y vitales. Y pese a lo hermoso que es ese juicio, todos somos diferentes según la individualidad y personalidad.
     Y en el marco de esas diferencias es absolutamente valórico, moral y ético respetar al otro por ser quien es, sobre todo en el ambiente laboral. Es cierto que a veces las personas no se agradan, tampoco encajan, en ese caso hay que aplicar la tolerancia y la aceptación.
     Si el comportamiento de una persona incurre constantemente en la falta de respeto, hay que hacérselo saber a él mismo y hacerlo saber a los departamentos superiores de la empresa que correspondan. La persona debe hacer un esfuerzo en mejorar la relación, sino, se identifica fácilmente a quien es conflictivo de quien no lo es.

7

     Luego de todo este conglomerado informativo que se inscribe en lo que se denomina filosofía moral, que nos ha permitido pensar, meditar, filosofar acerca de los conceptos claves que rigen la situación de una convivencia laboral, deseo pasar a la denominación de:

AMBIENTE LABORAL, CULTURA LABORAL, CULTURA ORGANIZACIONAL

     Toda empresa, todo trabajo donde existe un grupo humano que realiza labores por un fin, se sustenta de la suma de todas las energías de las personas que allí participan. Esto lo podríamos analizar desde múltiples ópticas, por ejemplo, toda persona es una ampolleta, y más que real es el hecho de que emite un calor eléctrico y magnético tal. A su vez, todas las conciencias emiten un vapor característico: el aura del alma. Ya desde tiempos remotos, y más aún con la filosofía, se sabe que todo ser humano tiene un alma. La medicina moderna relaciona esa alma con la mente y la conciencia.
     La suma de todos esos aspectos de un grupo humano crea una atmósfera única, particular y característica, donde se mezclan patrones de la personalidad y más. Todo ello dictamina la “cultura” de una empresa.
     Lo ideal es que esa cultura sea excelente, porque así podrá competir con otras empresas, destacarse en el entorno, servir de modelo de admiración desde otras instituciones, etcétera.
     Esa aura generadora de la cultura organizacional y sustentada en la convivencia laboral (crea la primera y se estructura por la segunda) debe cuidarse diariamente, con buena voluntad, concentración y ánimo. Todo ello repercutirá en la salud mental de todos sus miembros.
     Las normas de convivencia definen el clima laboral. Por eso hay normas explícitas e implícitas, normas de convivencia empresarial (que emanan desde ella) y normas de convivencia que emanan desde las personas, proviniendo de cada individuo en particular.
     Romper esto es destruir esa aura y traer el caos.

8

     Ahora, haciendo una recapitulación en modo descendente de esta charla, no olvidar todos los conceptos que aquí han sido tratados.
     (Véase diapositiva).
     Pienso y lo digo nuevamente, el orden de esta operación puede en muchos casos ser inverso, pero eso no impide que la meta a alcanzar sea siempre el respeto en el ámbito laboral.
     Comenzando por uno mismo, o, en otras palabras, es así que la persona misma debe iniciar un proceso de introspección, casi meditativa, donde se asuma efectivamente como una individualidad pura y única, pero para merecer ese estado de conciencia se requiere la aceptación del Otro como una persona también única, que merece todo el respeto por ser persona y por ser quien es. Este procedimiento puede estar lleno de obstáculos, y tampoco hay que ser ingenuos, hay personas que por su comportamiento han demostrado ser malas personas e intratables con cualquier diálogo, entonces nos damos cuenta que esas personas están perdidas, necesitan terapia psicológica o psiquiátrica, no tienen rumbo, y por último merecen COMPASIÓN, y claramente ser acusados a la dirección. Todo acto tiene un peso para ganar o pagar.
     Luego de todo este proceso interno (véase la diapositiva), viene el respeto hacia los demás (véase la diapositiva). Eso incluye aceptar y valorar la diversidad, trabajar la empatía y la simpatía, escucha activa, evaluar acciones y pensamientos. Fomentar la integración, comunicación asertiva, trabajo en equipo, entre otros numerosos puntos.
     Según como se formó este mundo y la vida en sociedad civilizada, debemos compartir con personas de forma inevitable en muchos ambientes, que deben ser lo más sanos posibles si se aspira a vivir con buena salud y robustez.
     En el trabajo se depositan largas horas de nuestra existencia, por ello, hay que hacer de ese transcurso una suma de horas lo más próspera posible, lo más favorable, prolífica y abundante en riqueza valórica. Para así alcanzar la FELICIDAD empresarial y personal.

9

     En esta última diapositiva se entregan las bases y las claves que sostienen todo el edificio empresarial y laboral.
     (Véase la diapositiva). Respeto, experiencias compartidas, confianza, reciprocidad, respeto mutuo.
     No existe un orden cronológico y predeterminado para la manifestación de cada una de ellas, puede empezarse desde el respeto o desde la reciprocidad, por ejemplo.
     Para lograr este anhelado respeto, algo tan simple como complejo para algunos, a veces hay que trascender la esfera de relaciones humanas laborales entrando en otra rama de afinidades. En muchos trabajos se puede fomentar grandes y sólidas amistades, pero si eso no se logra, pueden ser solo conocidos que se llevan muy bien, que han sabido compenetrarse lo suficiente, que han encontrado sus puntos, gustos e intereses en común.
     Han sabido dialogar y comunicarse, compartido experiencias de vida, encontrado muchas cosas en común, o que, si bien no son de común vivencia, se comprende la vivencia del otro con afán de aprender otras realidades distintas a las de uno.
     Muy importante es disfrutar del trabajo, ver que con ello se contribuye en la sociedad y en el mundo, la actividad laboral repercute en muchas personas de nuestro alrededor, permite mejorar la existencia desde este punto geométrico. Acciones muy ínfimas dentro de la complejidad macro podrían parecer que no generan grandes cambios, pero eso no es tan así, todo micro logos incide en el macro logos, tarde o temprano.
     Disfruten la oportunidad de tener un trabajo, de trabajar con la diversidad. Apliquen todo lo aquí aprendido, refuercen esos nexos. Quienes tengan que disculparse por algo deben disculparse. Lo mismo con los que deben perdonar. Un cambio contundente debe ocurrir en el ambiente laboral, fruto de todas esas mentes bien intencionadas al unísono. Solo así se alcanza la FELICIDAD LABORAL que entrega la FELICIDAD PERSONAL por medio de la autorrealización profesional.

10

     Conclusiones

1) DINÁMICA DE LAS SIMILITUDES, ejercicio para los presentes:

Materiales: lápices y papeles.

     Hacer grupos de dos personas (si la totalidad es par) y solo uno de tres (si la totalidad es impar), el requerimiento es que no deben ser cercanos, sino entre quienes no interactúan comúnmente. Anotar una lista de 10 cosas que tengan en común, para ello tendrán que conversar, ponerse de acuerdo, identificar qué tipo de aspectos comparten en similitud (películas, libros, gustos, aficiones, intereses, historias de vida, amigos, entre otros). Luego se leen frente a todos (5 y 5). Se da retroalimentación.

2) ENCUESTA DE SATISFACCIÓN: el código QR de la última lámina dirige a la encuesta on line disponible, los asistentes deben acceder y así posteriormente se realizará un análisis de aquellos datos.


Datos de contacto:

Psicólogo Felipe De Lucas Arellano.
Valparaíso.
Consulta privada.
Colegio de Psicólogos de Chile, N°6914.
+569 66001159
psicologofelipedelucas@gmail.com / info@felipedelucas.cl



miércoles, 30 de octubre de 2024

Reflexión sobre el Neoplatonismo antiguo y moderno

 


Autor: Felipe De Lucas Arellano

Nota: este artículo fue leído y se realizó una charla más extendida para los seguidores de YouTube (@psicodivum), que puede apreciar en el siguiente link:

LINK: El Neoplatonismo antiguo y moderno. | #neoplatonismo #filosofía #gnosis #cábala #hermetismo

***

Quiero agradecer la posibilidad de participar en un seminario tan grandioso e interesante, que trató de los temas filosóficos que más llaman mi atención actualmente. Sin tener una formación universitaria en filosofía, me siento atraído en lo particular por el platonismo y el neoplatonismo, pero mis lecturas y acercamientos han sido únicamente extraprogramáticos. Poseo dos licenciaturas, una en psicología (una carrera hija de la filosofía empírica) y otra en cinematografía, pero sentí una fuerte conexión con el idealismo teórico y práctico desde hace unos diez años. Este sumario no viene desde la pluma de un experto, pero haré los mejores intentos en resumir lo que entendí y complementé con mis conocimientos. Vale subrayar que solo no pude asistir a una ponencia y media, asistí a más del 90%.

     Aquí expongo varias ideas que provienen de mis estudios independientes, las cuales no fueron enseñadas en el seminario, pero realizo las conexiones debidas.

     El Uno es Dios, es la inteligencia ordenadora del cosmos, principio emanador o causa primera de la que toda la creación nace, ya sea material y antimaterial (álmica o espiritual). El Uno ha sido identificado en diversas religiones y cosmogonías del globo como un dios único, que luego de permanecer en un descanso prolongado se hace “consciente de sí mismo” y emprende su magna obra. En neoplatonismo se distingue del gnosticismo en diversos postulados, por ejemplo, para los neoplatónicos no existiría un demiurgo perverso que creó el mundo de horrible materia imitando las formas sutiles absolutas que derivan de las regiones paradisíacas. Los gnósticos creen que estas regiones más perfectas estarían gobernadas por un dios aún más superior, pero tremendamente distante, que es llamado “Incognoscible”: la leyenda narra que el demiurgo es uno de sus hijos con calidad de eón cosmocrator, pero lamentablemente rebelde al querer imitar imperfectamente la obra de su “padre”.

     La gnosis tiene muchas ramas, pero la mayoría coincide en la presencia de un demiurgo malévolo que encerró los espíritus puros en esta cárcel de materia, por tanto, el despertar ascético del virya viene de la mano con el desprecio de la materia que compone su cuerpo y el mundo, por lo tanto, solo debe alimentar al espíritu. Según estas teorías el lucifer-christos fue enviado por el incognoscible para destruir el mundo de materia demiúrgica. Estas teorías descabelladas no se relacionan con el neoplatonismo, Plotino tuvo la oportunidad de criticar al gnosticismo en su conocido tratado. El neoplatonismo va más allá de esta fantasía guerrera porque permite una sana unión de la condición humana con el Alma del Mundo, asimismo con las otras individualidades y con la naturaleza divina sin el desprecio de las formas materiales. Pensadores neoplatónicos creyeron en la apoteosis o autodivinización, creencias que vienen desde los cultos mistéricos antiguos y más atrás, pero todo ello es un camino que requiere de una constante auto-transformación para asimilarnos con la energía pura de los Inteligibles, de los dioses o hénadas antropológicos, y más allá con la del Uno. Todo este fascinante y hermoso proceso es posible por medio de la contemplación de la belleza en todas sus formas, por la precisión del discurso hablado o escrito, lo mismo a través del sano perfeccionamiento del alma en bruto por el alma divinal, en la constante reestructuración cognitiva, en el trabajo de formación de logoi cada vez más elaborados, y no menos importante, por el Amor a la humanidad y al cosmos. Las ciencias y las artes (lo que incluye también la vibración musical) están a nuestra disposición para emprender esta ruta, siendo pilares que nos ayudan a sostener la empresa. Estas prácticas o ejercicios (y muchos más) pertenecen a las teorías de la ascensión psicológica a tales realidades especiales: a medida que avanza el practicante se va a acercando a la verdad del Todo que está en su propia alma, aunque el conocimiento pleno de esa verdad es imposible de ser alcanzado, puesto que solo le pertenece a la inteligencia ordenadora o arquitecta ya nombrada.

     Es importante considerar además que antes del Uno encontramos otra realidad mucho más absoluta que refiere al 0 preantinómico, es decir, el Caos. De ese desorden aparece la primera potestad o conciencia suprema que “despierta” y se transforma a sí misma en el Uno ordenador. Todas las demás cifras representan en la filosofía iniciática las diferentes estaciones numerológicas mediante las cuales se va materializando la realidad palpable. Por ejemplo, el número dos es el desdoblamiento del dios uno en un principio femenino mediante el cual puede engendrar el universo. Se tocó en varias ponencias del seminario que la cábala y el hermetismo contemporáneo han tomado una parte de estas ideas filosóficas, exponiéndolas de las maneras más exóticas, pero tal vez difusas, donde la pista para rastrear el neoplatonismo se pierde entre simbolismos numerosos. En el hermetismo se entiende que el Uno es entonces masculino y el número dos es femenino, asimismo el tres es el “hijo” que posee una connotación neutra: en otras palabras, la gran madre cósmica atesoró en su vientre la creación, este acto de “lingam-yoni” universal con el Uno culminó en la creación como tal. Para los cabalistas, en una exposición un tanto diferente, será el caos o el número 0 el Ain, Ain Sof y el Ain Soph Aur; entonces la creación comienza entonces con Kether, que desciende a Chokmah y luego a Binah, y así sucesivamente. En fin, la emanación que ha llegado a la estancia del número 9 materializa la culminación de la obra por el “tres veces tres”, pero luego se une nuevamente el Uno con el Cero, aquí los misterios de la década, cuya teoría se relaciona con la tetraktys pitagórica. La mitología ha hecho igualmente lo suyo para mostrar de una forma increíble en distintos puntos geográficos ideas similares. Aquí da lugar la frase de Plotino, “el primer mago y hechicero es el universo”.

     La emanación de la Unidad multiplicada en la creación ha permitido que en el fondo de nuestra alma se encuentre su presencia de manera potencial; el ser humano puede encontrar la divinidad a través del Nous, o sea, la parte más superior de esa misma alma individual. El Nous es el puente mediante el cual podemos encontrarnos con el entendimiento y el conocimiento de lo divino, a su vez, actúa como un espejo donde podemos reflejarnos con lo absoluto y viceversa, la misma divinidad se reconoce a través del Nous en el alma individual. Por ello, todo ser humano debería elevar su conciencia a esa región del alma, así podrá ascender en la escala para encontrarse con el Uno, o con el Cero, y mimetizarse con esas realidades. Aunque según Platón únicamente un compacto grupo de seres humanos tiene la capacidad de hacerlo; el mismo filósofo compuso una estructura de las polis bajo sus teorías. Otro ángel-demonio que rige nuestro destino es el conocido Daimon socrático, que fue luego tomado por Proclo, nuestra imaginación y pensamiento intelectivo debe dirigirse a dicha entidad.

     El camino de ascenso dialéctico es progresivo, lento y complejo, pero siguiendo a Proclo podría ser bastante entretenido ejecutar su esquema altamente optimista y erótico. Es necesario estudiar estas materias, interesarse en el proceso de elevación es hacerlo con el propósito inmanente de todo ser humano, es el camino para alcanzar bienestar, autorrealización, salud corporal y mental. Beneficios y privilegios aparecen para el alma individual que se acerca paulatinamente a las realidades superiores, no solamente gana un profundo bagaje de conocimientos, sino que también adquiere la posibilidad de transmitirlos, de concebirse en un maestro de su propio camino iniciático y filosófico. Pero esa terea requiere de un entrenamiento mucho más avanzado en diversas áreas de las ciencias y las artes, ya sea en la posibilidad de transmitir de forma hábil esa visión adquirida y expresarla mediante una obra manual, escultórica, escrita o retórica. Pero debemos reconocer que toda forma de expresión nunca podrá enunciar idénticamente la revelación de su artista, ni mucho menos la de su artífice, la limitación del lenguaje humano no lo permitirá jamás (atadura al tiempo y la sucesión), pero eso no significa que debemos quedarnos inmóviles, hay que atreverse a expresar nuestra experiencia en la ascensión, debemos hacer llegar al mundo nuestra propia interpretación de la verdad revelada, así podemos ayudar para que otros a través de la lectura de nuestras líneas o de la contemplación de nuestras obras puedan comenzar su viaje, dirigimos así —al menos inicialmente— su ruta a través de los obstáculos de la mente y del mundo. Además, es importante estudiar las obras de autores precedentes.

     Los teúrgos poseían estos conocimientos y podían utilizarlos a favor de sus clientes, pacientes, comunidades y ciudades. Un amplio recorrido profesional basado en estudios profundos les permitía, luego de haber ascendido su propia alma hacia lo superior, ocupar esos saberes y prácticas en beneficio de la misma creación. Comprendían las relaciones entre dioses, ángeles y demonios (para los teóricos cristianos de la teúrgia), reconocían las cadenas que nos llevan desde nuestra propia alma hasta las almas colectivas que marcan con su sello esas escalas, y desde esos arquetipos al Uno. Pero no olvidemos que es el Uno el que tiene control de las cadenas, el ser humano entrenado puede por medio de la simpatía de realidades generar efectos trascendentales, pero no puede el teúrgo modificarlas. También por Jámblico podemos conocer mucho de la teúrgia; sumamos el texto de Ficino “sobre el sacrificio y la magia” que basado en Proclo trata estas tecnologías, ciencias de la naturaleza con astrología y medicina psicosomática.

     Por su parte, el seminario me ha permitido comprender explicaciones reveladoras sobre sistemas amplísimos para comprender la estructura de la mente, lo mismo con el comportamiento de los seres. De hecho, el neoplatonismo ha sido muy útil en mi desempeño laboral en la consulta de terapia. Sin estar satisfecho con muchas de las formas de interpretar la mente desde la psicología tradicional, he encontrado en el neoplatonismo el verdadero manantial del alma. Esta ha sido la llave que me ha abierto una puerta maravillosa de saberes que eran insólitos para mí y que me han ayudado a encontrar mi propia verdad sobre la vida. Todo remite a tal filosofía perenne que Platón y Plotino rescataron, como quiso apuntar Henry S. Moore. Me gustaría poder opinar mucho más sobre materias del seminario, pero no es posible por espacio. Nuevamente agradezco la oportunidad.

F. De Lucas


Valparaíso – Chile / 12 – 06 – 2022 / psicologofelipedelucas@gmail.com

Para: UNAM – Universidad Nacional Autónoma de México – Seminario de Historia de la Filosofía – Instituto de investigaciones filosóficas.

Última revisión: 17 de noviembre 2022